A mí me encanta el brioche, es muy agradecido ya que lo puedes combinar tanto con dulce cómo con salado. Recuerdo de jovencita cuando mi "yaya" me decía los domingos: -baja a la pastelería y compras unos peces para merendar-, ¡era una fiesta!. Comprábamos unos peces de brioche rellenos de nata montada que estaban exquisitos.